bri”  nos plantea la cuestión: “Sé que para mejorar mi salud tendría que meditar cada día. Pero cada día me encuentro miles de cosas que hacer antes de meditar…y llega la noche sin que lo haya hecho. ¿¿¿¿¿Por qué?????

meditando-f100009659-1Respuesta: Aunque pienses que la meditación te vendría bien, realmente no lo has decidido. Como con cualquier otra cosa. La decisión tiene una implicación con el cuerpo, la mente y el corazón. Tú sólo lo has decidido con la mente, pero tu cuerpo y tu corazón no lo han decidido, por lo que no lo haces. También hay otros factores que pueden afectar, que habría que ver en cada caso.

En el Análisis Transaccional nos habla de tres estados: Padre, Adulto y Niño. Para que tomemos la decisión desde el adulto de realizar algo (el Adulto es el que pasa a la acción) los otros dos estados han de estar de acuerdo. No sólo es algo que nos divierte, sino que también nos conviene y debemos hacerlo. Si alguna de las tres condiciones no se cumplen, no realizaremos la acción. Uno puede pensar con la cabeza que “debería” meditar, o cualquier otra cosa. Pero si no lo sientes, si realmente no estás convencida de ello, no lo harás.

Con el Estado padre puedes concretar tiempos y momentos. Con el estado Niño, concreta lo que te agrada y disfrutas. Con el estado Adulto, lo que conviene. Cuando los tres estados estén de acuerdo, lo harás.

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