«Instintb» nos plantea la cuestión: «Me gustaría disfrutar de la vida. Pero en cambio, lo que hago es quejarme por todo. Veo que lo hago, pero no se cómo dejar de hacerlo!! Y me desespera. Es un asco.»
Respuesta: Bien, ya veo que te estás quejando también de quejarte, jajaja.
Te puede ayudar llevar una dieta positiva. Esto es, fijarte en lo positivo en lugar de en lo negativo. Mirar la botella medio llena, en lugar de medio vacía.
Dieta positiva E-A:
Fase 1: Equilibrar: Tanto tiempo en la queja, toca equilibrar. Durante 21 días escribe todas las noches dos cosas positivas que te hayan sucedido en el día. Algo de lo que te puedas sentir agradecido. Puede que en esos momentos te vengan muchas cosas negativas en el mismo paquete. Es importante que no les hagas caso en ese instante. Ya tendrás tiempo al día siguiente, como vienes haciendo hasta ahora. Pero en ese momento atiende a aquello que te ha hecho feliz por un segundo, aunque sea pequeño (una mirada de alguien amable, un olor de café, el poder ver,…). Esta fase la alargas durante toda la dieta.
Fase 2 Distraerse: como en toda dieta, hay alimentos que no debes tomar, pues te hacen daño: decide renunciar a aquellos pensamientos que más daño te hacen. Elige dos o tres de todos los que tienes. Los que más quieras deshacerte de ellos. Una vez los tengas elegidos, cada vez que te vengan a la cabeza y te des cuenta, decide pensar en otra cosa. Elige un pensamiento que te distraiga de aquél. Por ejemplo, “vaya mierda vivir en un piso sin ascensor”. Cuando pienses esto, se trata de que te puedas distraer. Por ejemplo, pensando qué tienes que hacer por la noche, o cuándo vas a quedar con tu amiga tal o cual. Es un cambio voluntario que lleva un tiempo que lo aprendas. Ten paciencia contigo mismo.
Fase 3 Contrarrestar: de los pensamientos que elegiste en la fase 2, ahora has de buscar otro que sea en positivo en esa misma situación. Por ejemplo, del pensamiento “vaya mierda vivir en un piso sin ascensor”, puedes llegar a “me ahorro el dinero del gimnasio, y estoy en forma”. Cada vez que te venga el pensamiento positivo, lo contrarrestas con 4 pensamientos positivos. En este caso: “me ahorro el dinero del gimnasio, y estoy en forma”; “mientras subo, tengo tiempo para mí”;  “Tengo una casa en la que vivir”; “tengo un cuerpo que me obedece, mis músculos funcionan bien, mi cerebro funciona bien”.
Fase 4 Beneficios: date cuenta de los beneficios que obtienes cuando te quejas (te atienden más, quizá alguna persona en particular,…) y decide renunciar a ello. Aunque pienses que es un beneficio, el beneficio de no quejarte es mayor, pues tu relación con los demás no será desde esa demanda, podrá ser más natural y cordial y tus relaciones mejorarán.
Fase 5 Actualizar: reconoce tus logros. Una vez hayan pasado tres meses, mira para atrás, y valora los pasos que has dado.
Una vez llegas a la fase 5, puedes volver a la fase 2 y elegir otros pensamientos que quieras cambiar a positivos.
Recomendaciones: Hazte con un cuaderno. Escribir te ayudará a seguir las fases, y también anotar los pensamientos para poder recordarlos, sobre todo los positivos. En todas las fases has de tener paciencia, y cuando veas algún juicio de “ya me estoy quejando”, date un abrazo en ese momento. Quiérete tal cual eres. Y procede. La dieta es para hacerla entre 3 y 6 meses.
Ten en cuenta que llevas muchos años quejándote, y lleva un tiempo cambiar los hábitos.

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