«Naranjita» nos plantea la siguiente cuestión: «Estoy empezando a meditar. Al principio me recargaba mucho. Sin embargo, a veces no conecto nada, y eso me frustra.»

Respuesta: La meditación es como ir al gimnasio del alma. Uno va a entrenarse, para sentirse más fuerte, para tener músculo. El músculo que trabajamos en la meditación es la concentración, la capacidad de centrar la mente en lo que queremos, que, en principio, es la quietud y en la paz.

Como en el gimnasio, unas veces uno está desganado, o no tiene tanta energía como otros días. Sin embargo uno sabe que no va al gimnasio a encontrarse bien haciendo los ejercicios (que también puede ser), sino a entrenar los músculos. Y con el tiempo uno ve que su cuerpo va cogiendo forma, y los demás también lo perciben. Con el tiempo, tu mente irá cogiendo forma, y los demás lo irán percibiendo también.

Para mí hay dos objetivos en la meditación: 1) el entrenamiento de observar la mente y dejar pasar los pensamientos, y 2) estar más en paz, entrar en quietud, y conectar con nuestra esencia.

No pierdas de vista el objetivo a largo plazo, aunque a veces tengas recompensas como sentirte recargada, o estar más en paz. Namasté.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies